«Argentina deberá virar hacia una visión productiva y la minería tiene que ser parte”

Lo dijo Alberto Carlocchia

Luego de ser elegido como el nuevo presidente por los próximos dos años de la Cámara Argentina de Empresarios Mineros, pasado 12 de septiembre.

BUENOS AIRES – La Lista Celeste y Blanca se impuso por 24 votos frente a los 19 obtenidos por la Lista Azul encabezada por Franco Mignacco. ¿Cuál será el horizonte de la Cámara Argentina de Empresarios Mineros, y qué consensos se buscarán para avanzar en el federalismo?

Ciertamente que tendremos un proyecto de desarrollo orientado hacia un modelo federal de minería. No todas las regiones son iguales y no es lo mismo hacer minería en uno u otro sector del país, pero sí hay pautas de trabajo comunes con las que podremos avanzar en la territorialidad. Entiendo que esto depende más de las Cámaras que de CAEM, por lo que este trabajo conjunto y particular con cada región será fundamental para lograr el federalismo.

Otro de los puntos que considero importantes es el posicionamiento de la industria como un jugador en la discusión del desarrollo del país. Argentina tiene varios complejos exportadores donde obviamente sobresale el agro, pero la minería viene oscilando entre el cuarto y el sexto lugar con un potencial tremendo. En situaciones difíciles como las que estamos viviendo hoy, no nos podemos dar el lujo de dejar de lado oportunidades de inversión que generan desarrollo y que son inversiones que se plantan; no que entran y salen. Están bien identificadas con cada región y proveen un desarrollo muy puntual. Creo que tenemos que superar la discusión del «sí” o “no» y empezar a mirar el cómo. Esencialmente ese será el rumbo, tomando en cuenta que CAEM es verdaderamente una cámara muy federal.

Respecto a las listas, siempre es preferible que haya cierta unidad, pero es necesario aclarar que la falta de unidad no estuvo dada por diferentes visiones u objetivos, sino que se dio así por improntas o formas, no porque pensemos distinto. Al no tener ideas y pensamientos distintos, podemos generar consensos como ya sucede con el candidato de la otra lista, con quien hablamos para integrar a la Cámara de Jujuy a nuestro espacio y a una empresa minera insignia como lo es Minera Aguilar. Tanto Franco Mignacco como los representantes de Minera Aguilar me agradecieron y estamos en contacto directo. Tuvimos muchísimas reuniones y charlas previas a la decisión de que hubiera dos listas, y nunca hubo una forma de pensar distinta de lo que debíamos hacer o hacia dónde deberíamos ir.

En líneas generales, ¿qué características tendrá su gestión?

En primer lugar, creo que no hay peor gestión que la que no se hace. Nuestro trabajo va a estar basado en el desarrollo de la industria a nivel federal. La minería no se hace en Buenos Aires. Los que están deslomándose para que esto se desarrolle están en cada uno de los proyectos y las provincias, por lo que la visión y la impronta federal será el aspecto principal.

El segundo punto estará destinado a posicionar a la industria como un jugador clave para el desarrollo del país. Sin lugar a dudas que esto no es un monólogo, acá tenemos que trabajar en equipo, con consensos e integrando a jugadores que no están sentados hoy y que son importantísimos, como el caso del gremio. La industria minera somos todos nosotros, incluyendo al gremio, no solamente el que viene e invierte, la gente que vive de esto, la que lleva adelante la actividad.

En pocas palabras, apuntamos a generar una impronta federal, un modelo federal; más posicionamiento y trabajo en conjunto para adentro y para afuera con los proveedores que se quieran sumar a esta apuesta. Por último, quiero tratar de cuidar de la mejor manera posible al que viene a invertir en Argentina. Si no cuidas al que viene, no van a venir otros a invertir. La institución debe dar respaldo a aquellos que decidieron, a pesar de todo lo que dicen de Argentina, venir acá y tratar de desarrollar un proyecto productivo con el riesgo que tiene, con los niveles de inversión que se precisan, y las dificultades de infraestructura y logísticas que hay en medio.

A nivel nacional se atraviesa un período de incertidumbre, y si bien los resultados en las elecciones PASO marcan una tendencia, se prevé una coyuntura complicada. ¿Qué impresión tienen desde CAEM al respecto?

Observamos una situación difícil independientemente de quien gane en octubre. Creo que habrá que replantear la política y virar hacia una visión productiva. Argentina necesita producir y tiene mucho para producir. Hay una visión de producción muy importante. El mensaje que nos dejaron las últimas reuniones con el candidato más votado en agosto fue de una Argentina productiva que necesita exportar. La exportación se genera con producción nacional, y para eso hay que generar las condiciones necesarias para que la inversión se haga, ya sea por capitales nacionales o extranjeros. No hay distinción en eso mientras sean inversiones productivas. Así se desarrollan los países: a través de su producción y exportación.

Sí, también hay que fomentar el mercado interno, pero con inversión genuina y desarrollo productivo vas a tener la oportunidad de fomentar un mercado interno a la vez de crecer en el mercado externo. La producción, los puestos de trabajo, los impuestos, todo se realiza acá en el país y eso genera el movimiento. Vemos a diario que hay aspectos complicados, con cadenas de pago cortadas, pero hemos pasado ya este tipo de situaciones a nivel país. Y siempre salimos adelante. Yo tengo mucha confianza en Argentina, en su gente y sus industrias. Somos más valorados en el mundo que acá adentro; hay que creer un poco más y contribuir al desarrollo del país desde todas las industrias sin diferenciar. No quiero que la minería se pelee con el agro, ni el agro con la automotriz. Todos juntos en una mesa tenemos que estar. Mi planteo en la reunión con Alberto Fernández fue que la industria minera quiere ser parte de la discusión para poder contribuir al país. Todos tenemos que ganar, si hay alguien que no gana no sirve. Y para eso necesitamos ser parte y poner en desarrollo nuestro potencial minero.

¿Cree, en este sentido, que las retenciones afectan el normal funcionamiento de la industria?

Actualmente son temas muy políticos. Yo no vengo a hacer política pero sí voy a plantear cuáles deberían ser a nuestro criterio las mejores condiciones para generar una inversión. No hay posiciones personales sino institucionales, que las tenemos que trabajar. Personalmente creo que las retenciones, como cualquier impuesto regresivo, matan al desarrollo de cualquier industria. Las retenciones influyen hasta en la exportación de conocimiento y eso definitivamente no ayuda a crecer.

Otro de los tópicos que estuvo en el eje de la discusión minera en estos tiempos es el de la Ley de Protección de Glaciares. ¿Cómo observa esta temática?

Es una situación a resolver y que es necesario analizarla en un nivel más amplio donde estén presentes otros jugadores en la mesa, sobre todo las provincias. Más allá de que la Ley de Glaciares y el inventario esté vigente, y que la autoridad de aplicación sea la Secretaría de Ambiente, el problema es de las provincias. Los informes de impacto ambiental los aprueban las provincias. En definitiva, quien habilita proyecto por proyecto es la provincia y en este sentido tiene que haber necesariamente una sinergia y un trabajo conjunto con un proceso validado entre los gobiernos nacional y provinciales. Aun así, a esta altura y por el momento político que atraviesa el país, no creo que se pueda definir algo al respecto.

Un buen balance sería que los proyectos que están en veremos estén desarrollándose. Que hayamos podido generar las condiciones para que la exploración levante para dar continuidad. En algún punto la cadena está cortada y no tenemos la generación de nuevos proyectos. Sí tenemos proyectos en carpeta, pero atrás no aparece nada y entre esos proyectos que puedan concretarse y los que hoy están en vías de cierre hay un bache que hay que cubrir con exploración e ideas creativas para generar focos de producción. Generar exploración significaría que pudimos posicionarnos y que las condiciones de inversión se dieron en función de lo que necesita el país. Ese posicionamiento te va a dar la posibilidad de estar discutiendo cosas importantes para el desarrollo del país. Es lo que nos gustaría hacer, esperemos que pueda darse. A partir de hoy empezaremos a trabajar y hacer que esto ocurra.

En el caso de Chubut y Mendoza, ¿hay algún tipo de planificación al respecto para fomentar el desarrollo minero?

Tenemos en vista sumarnos a colaborar con el trabajo que está haciendo la CAMEM en Mendoza, que es mucho y muy bueno. Queremos estar cerca de la cámara mendocina y apostar a generar el soporte necesario para que eso ocurra. No ponemos plazos porque tampoco depende de nosotros.

En Chubut queremos relanzar la Cámara y generar lo mismo que ha hecho Mendoza, ojalá estemos cerca de eso. Tampoco me gusta que la minería sea la salida a una situación paupérrima de una provincia porque la gente espera más de lo que se puede dar. Pero Chubut y Mendoza son dos focos muy importantes en este desarrollo federal y los que más apoyo van a necesitar desde CAEM.

¿Qué visión posee sobre el Acuerdo Federal Minero?

No rescato del acuerdo cosas muy buenas desde el punto de vista de la inversión. Lo dije públicamente en reiteradas ocasiones. Personalmente no me gusta porque me parece que entró en un proceso de imposiciones regresivas que lo único que hacen es paralizar la inversión. Te dejan desarrollo de mina en el piso. Cualquier impuesto, tasa, contribución, regalía o derecho de exportación que esté asociado pura y exclusivamente a la venta te genera regresión e impacta directamente en el costo. Al impactar en el costo te deja mineral en la tierra que no sacás y complica proyectos chicos que pueden generar muchísimo movimiento en pueblos mineros. No se pueden desarrollar sencillamente porque tu ley de corte sube tanto porque el costo subió que el mineral no lo sacás.

Cuando nosotros demandamos participación sectorial en la discusión del acuerdo, como se hizo con el primer Acuerdo Federal Minero, es porque si formábamos parte lo que hubiera salido de ahí habría sido bueno para todos. Todo esto en relación a la parte imponible. Hay otros aspectos del acuerdo que son muy interesantes. El tema de cierre de minas hay que hablarlo, discutirlo y hacerlo bien. Cualquier país minero tiene una ley de cierre de minas, lo que hay que ver es cómo generarla en Argentina siendo un país federal. No estoy en desacuerdo con esos temas, sí con las imposiciones, porque el que más sabe de cómo desarrollar algunos de los puntos que se debaten son los mineros. Creo que hay que rever muchos temas para que esto contribuya a la inversión, y dar explicaciones fundamentadas que tienen su propia razón de ser. No hay países que impongan a la minería tributos sobre la venta; tenemos que hablar de utilidades. Un proyecto mediano que invierte entre US$100 a US$250 millones, desde el día uno que vende, además de tener una carga financiera terrible tiene que estar tributando sobre esa venta. La carga se hace imposible de llevar para algunos proyectos. Eso hay que ponerlo arriba de la mesa. Queremos hacer minería pero hacerla bien para que todos ganemos. Estoy seguro que bajo condiciones determinadas y regímenes de tributación más lógicos el Estado gana más.

Fuente: PANORAMA MINERO