La balanza energética arrojará números positivos

Se estima que será en dos años

Sería la primera vez desde 2010, apuntalada en las ventas de petróleo

CAPITAL FEDERAL – Para el Gobierno, Vaca Muerta “ya comenzó a mejorar la balanza comercial” este año, con un aporte de 223 millones de dólares. Desde sus yacimientos, se pudieron agregar unos 9,7millones de metros cúbicos por día (MMm3/d), que sin el canal comercial con el exterior, de otra manera “hubiera quedado bajo tierra”.

El principal aporte fue la menor importación de Bolivia. Se ahorraron 7,6MMm3/d, que significan 181 millones de dólares. Además, las exportaciones a Chile desde el mismo mes sumaron unos 2,1 MMm3/d y 30 millones de dólares, mientras que la venta de electricidad a Brasil por unos 1100 MW permitió producir 4,5 MMm3/d para las centrales termoeléctricas y agregar 13 millones de dólares a las cuentas del país.

Con todo, el incentivo es fuerte para seguir invirtiendo en la formación no convencional de hidrocarburos en la Cuenca Neuquina y el Gobierno viene reuniendo periódicamente a los distintos actores del sector para conocer sus preocupaciones y los desafíos que enfrentan.

Para 2020, la Secretaría de Energía, pronostica vender al exterior petróleo y derivados por 3011 millones de dólares y comprar afuera gas por 1295 millones. Así se daría el primer balance positivo. Asimismo, ya en 2021 se
exportaría petróleo por 5883 millones de moneda estadounidense, mientras que se importaría gas por 1095 millones, con un saldo superavitario en energía de 4788 millones de dólares.

Estos escenarios están planteados sobre la base de que el petróleo ronde los 75 dólares  por barril. El gas natural que se exporta a Chile se espera que esté en torno a los 4,50 de dólares por millón de BTU(/MMBTU). La importación de Bolivia se supone será a 7 dólares /MMBTU y las compras de GNL al mundo a 8 dólares/MMBTU en promedio.

No obstante, esas previsiones parecen haber quedado viejas pronto: el crudo está ahora aproximadamente a 60 dólares por barril, un 20% menos que lo planeado. Lo que antes podía ser favorable, por tener que importar petróleo, hoy puede ser inquietante, ya que entrarían menos dólares al país, más allá de que una fuerte baja en los precios internacionales tornarían más riesgosas algunas inversiones en los campos menos rentables de Vaca Muerta.

Con todo, el incentivo es fuerte para seguir invirtiendo en la formación no convencional de hidrocarburos en la Cuenca de Neuquén y el Gobierno viene reuniendo periódicamente a los distintos actores del sector para conocer sus preocupaciones y los desafíos que enfrentan.

Fuente: EL CRONISTA / SANTIAGO SPALTRO