Se reglamentó el régimen de fomento a la generación distribuida de energía renovable integrada a la red eléctrica pública

Con el objetivo de ampliar el mercado energético

Bajo Decreto 986/2018, el Gobierno reglamentó la Ley Nº 27.424, que había sancionado hace casi un año. Desde ahora los usuarios residenciales y las empresas podrán generar energía limpia para su propio consumo e inyectar los excedentes en la red de distribución.

CAPITAL FEDERAL – Argentina cuenta con 16 millones de usuarios de electricidad. Esto implica un 98% de cobertura en todo el país. En este sentido, el Gobierno planea lograr su primer objetivo de llegar a los 1000 megawatts de generación distribuida para el año 2030.

El usuario debe pedir a la distribuidora la prefactibilidad de una instalación, una vez aprobada, deberá realizar la instalación por una empresa matriculada y luego mandar el informe a la distribuidora solicitando la instalación de un medidor bidireccional, para poder inyectar los excedentes. Mediante éste, se logra saber cuál es el balance neto para la facturación. El usuario paga por el precio de la energía y de la distribución, en tanto que cuando vende el excedente cobra por la energía que inyecta pero no por la distribución, lo que se ajusta a la lógica más pura.

En Argentina el costo de la energía es más alto por la distribución que por la generación. Con el nuevo esquema los usuarios podrán ahorrar en distribución, ya que generan energía para el autoconsumo.

El costo es uno de los temas centrales del nuevo sistema es el financiamiento para la compra e instalación de los equipos que rondan los $24.000

Presupuesto tiene media sanción de Diputados y destina $ 500 millones para el financiamiento destinado a usuarios residenciales mediante un esquema que aún no está definido, aunque podría ser el subsidio de tasas, y otros $ 300 millones en crédito fiscal que básicamente apunta responsables inscriptos, es decir, empresas y comercios. De esta forma, se espera que los usuarios puedan amortizar la inversión en 7 años, mientras que los equipos tienen una vida útil de 25 a 30 años.

En esa línea es que la ley también establece la creación de un Fondo para la Generación Distribuida de Energías Renovables (FODIS), que podrá asignar créditos para los usuarios, tomando en cuenta la tecnología y potencia del equipo y la cantidad de usuarios del sistema eléctrico en cada jurisdicción. Las provincias deberán adherir a la ley para que las condiciones del fondo estén vigentes en su territorio.

 

Si bien el decreto establece a la Secretaría de Energía como autoridad de aplicación, aún restan definir resoluciones y disposiciones para establecer el marco legal y comercial definitivo. Las provincias deberán adherir de forma individual a los regímenes de promoción. Es decir, cualquier usuario del país puede solicitar ser un generador de energía distribuida, pero necesitará del visto bueno de su provincia para conseguir el financiamiento o el crédito fiscal.

Para la instalación de los equipos se necesita una análisis de viabilidad de conexión en función de la red de distribución y sus características, la verificación celebrar un contrato que vinculará a los distribuidores con los usuarios-generadores y la instalación del medidor bidireccional más la conexión a la red de distribución.